Este lunes 25 de mayo de 2026 en Woodstock, Nueva York, falleció a los 95 años el saxofonista y compositor Sonny Rollins, apodado el “Coloso del Saxofón”.
Nacido en 1930 en Harlem, Nueva York, Sonny Rollins ha sido considerado una leyenda del jazz y uno de los más importantes saxofonistas tenores de este género. Él compuso standards que son considerados clásicos y que hoy día se tocan comúnmente en las jam sessions: Oleo, St. Thomas, Airegin, Tenor Madness y Doxy, además de contar con una trayectoria enorme que abarcó más de 70 años, más de 60 discos como líder e infinidad de conciertos.
Asimismo, Rollins acompañó a grandes figuras del jazz tales como Dizzy Gillespie, Max Roach, Miles Davis y Thelonious Monk, además de realizar colaboraciones con Coleman Hawkins, Don Cherry, Elvin Jones, Herbie Hancock y Ron Carter, entre muchos otros músicos de renombre.
En cuanto a su estilo, Sonny Rollins interpretó y compuso sobre todo be bop y hard bop, aunque también incursionó en el free jazz, además de estar influenciado por la tradición afrocaribeña en su manera de tocar (sus padres eran de las Islas Vírgenes, situadas en el Mar Caribe). Sin embargo, este gran músico siempre reinventaba su manera de tocar, llegando a no conformarse con lo que antes había interpretado y refiriéndose a sí mismo como “un trabajo en proceso”.
Sin duda los aportes que hizo Sonny Rollins, “el Coloso del Saxofón”, son enormes tanto para el jazz como para la música en general. Así que nos toca ahora a nosotros reconocer y honrar su legado escuchando e interpretando su obra, además de reinventándonos a nosotros mismos, tal como él hizo durante su vida.


